Cómo definir las metas para la granja

Cómo definir las metas para la granja

¿Hasta dónde puede llegar su finca? Nuestra experiencia en campo revela que esa pregunta resulta difícil de responder para buena parte de los productores de cerdos. Infelizmente, trabajar con metas bien definidas no es una realidad en la mayoría de las granjas brasileñas. Para cambiar ese escenario lo invitamos a construir una hoja de ruta para su negocio, determinando los puntos de partida y de llegada, además de todos los cuidados que se deben tomar a lo largo del camino.

El primer paso de esa jornada pasa por identificar, basándose en información confiable, cómo está su producción actual. Analice indicadores que muestren cómo ha funcionado la granja y aproveche ese diagnóstico para evaluar cuáles son las oportunidades de ajuste para mejorar el rendimiento.

Una vez que ha definido el punto de partida, establezca una meta anual de producción para la finca. Eso significa que al comienzo de cada año se definirá la meta que se desea alcanzar. Esa meta impactará todos los indicadores identificados en el primer paso. Vea un ejemplo: al definir como meta entregar 15,6 mil lechones por año, con una productividad de 30 destetados por hembra al año, ya se sabrá que serán necesarios como mínimo 520 cerdas productivas. Teniendo en mente estos elementos y habiéndolos registrado debidamente en el mapa de la producción, llega el momento de desglosar la meta anual en entregas mensuales y, a partir de estas, en entregas semanales.

Todas las metas deben basarse tanto en su potencial de producción como en los recursos disponibles para alcanzarlas, como las condiciones de manejo, la mano de obra y las instalaciones. Para ayudar con esa definición, vale la pena comparar el rendimiento de su granja al obtenido por propiedades que poseen una infraestructura semejante. Esa práctica denominada benchmarking se puede realizar a partir de los datos de Mejores de la Porcicultura Agriness, que le permitirá aproximar sus metas a la realidad.

Participación activa

Además de orientar la gestión, las metas sirven como un excelente estímulo para el equipo, pues a partir de las mismas todos saben adónde la granja necesita llegar. Por eso, la alineación de las metas debe llevarse a cabo con todo el personal y los sectores responsables por la producción. Es importante demostrar cómo el trabajo de cada uno influye en el resultado final. Las reuniones semanales de equipo son excelentes oportunidades para reforzar esa relación.

Por ejemplo: ¿el empelado que trabaja en la maternidad de su granja sabe exactamente cuántos partos deben haber por semana? ¿Y cuántos lechones deben ser destetados semanalmente para alcanzar la meta de producción anual? ¿Y el máximo de mortalidad aceptable para que esto ocurra? Es para responder a esas preguntas que las grandes metas de la granja deben ser desglosadas para cada semana del año. Además de saber qué hacer, cada persona necesita entender claramente el motivo por el que tal cosa debe hacerse.

Atención redoblada

Después de definir la meta de entrega, no deje de identificar los retos que usted y su equipo deberán superar para alcanzarla. Para empezar, es necesario examinar porqué su situación actual es diferente a la meta establecida, o sea, hay que comparar lo que se tiene con lo que se desea alcanzar. ¿Qué necesita cambiar para que la granja avance en dirección a la meta definida?

Es a partir de las respuestas a esas y otras interrogantes que se podrá trazar la mejor ruta para llegar adonde desea. Con los datos de su granja a disposición, la referencia de otros productores, las metas definidas y la identificación de los puntos que exigen atención, usted estará listo para actuar. ¡Manos a la obra!

¿Y usted? ¿Ya trabaja con metas en su granja?

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *