Incómodo, problema, crisis, caos (por Everton Gubert)

Hace dos años tuve la oportunidad de participar de un evento de una empresa de genética para porcicultura y pasar dos días inmerso mirando varias conferencias relevantes. Entre ellas, la que más me identifiqué, por la calidad y por el nivel de reflexión que me provocó, fue a del conferencista Carlos Hilsdorf. Él realmente es increíble y aprendí mucho con él en aquella oportunidad.

Entre las enseñanzas que más me despertaron la atención, sin duda la de mayor destaque fue una explicación muy sencilla (y absolutamente lógica), de cómo una situación mal resuelta puede llegar a alcanzar naturalmente el nivel de crisis y caos si a ella no es dada la debida importancia que ella señala. Resumidamente, Carlos ha compartido con nosotros, en aquella época, la lógica de cómo una crisis o, en el extremo, una situación de caos es construida.

Según mi interpretación, la secuencia, o el paso a paso de la construcción de un ambiente de crisis y caos es más o menos así: toda situación que resulta en una crisis, comienza, siempre, bien pequeña. Normalmente ella empieza con una incomodidad. Si esta incomodidad no es tratada, si no le es dada la atención debida, si no paramos para ver qué está mal y si somos negligentes con ella, la incomodidad crece y se convierte en un problema.

De la misma manera, si no paramos para darle la atención y no tratamos de resolver el problema, él crece y se convierte en una crisis. En este punto las cosas ya empiezan a ser muy difíciles de ser revertidas y el coste de la solución solo aumenta. Sin embargo, con factos tan evidentes, aún hay espacio para aplazar la situación. Si esa es la opción elegida, no hay salida, la próxima fase lamentablemente es el caos. Y el caos, mi amigo, es cuándo nos aprieta el zapato. Casi todas las veces la factura es extremamente alta.

Para ejemplificar lo que Carlos explicó en aquella época, utilizando un facto reciente, podemos analizar la última huelga de los camioneros en Brasil. Desde hace algún tiempo la categoría viene señalando una incomodidad con relación a la viabilidad del sector y, especialmente, al aumento sistemático del precio del diésel. Aunque supiera de esta incomodidad, el gobierno brasilero no dispensó ninguna atención a la categoría. En virtud de este posicionamiento, los camioneros se reunieron y resolvieron empezar una huelga. A pesar del problema instaurado, el gobierno siguió sin importarse con el facto y los días fueron pasando, el problema agravándose y, sin tratamiento, evolucionó para una crisis.

Incluso con toda la crisis instaurada y con el gobierno brasilero decidiendo comenzar las discusiones con los varios representantes del sector, el retraso en llegarse a una solución llevó la situación para el caos. Y en esa condición, en general, el miedo impera y buena parte de los seres humanos parece “olvidarse” de sus valores y el resultado fue lo que, desafortunadamente, nosotros, brasileros, pudimos constatar: dueños de gasolineras que aún tenían combustible aprovechándose en el precio; gente peleando en las colas de las gasolineras; gente desviando combustible hasta de ambulancia, precio de los alimentos aumentando, en fin… el dicho caos.

Yo podría haber utilizado muchos otros ejemplos y estoy seguro que ustedes también ya pensaron en varios. La idea fue ejemplificar el camino de la construcción, la lógica de cómo las crisis son construidas. Crisis como esta, que fue uno de los episodios más tristes de la historia reciente de Brasil, dónde todos perdimos, especialmente, en el corto plazo. Tengo la esperanza que aún podamos ganar algo en largo plazo con esa experiencia. El futuro dirá.

Lo que me gustaría dejarle como provocación es una reflexión para que usted, amigo lector, pueda analizar su propia vida, su negocio, y ver si esa lógica de construcción – incomodidad, problema, crisis y caos – puede ayudar a evitar que las cosas lleguen al extremo en su negocio y/o en su vida personal. Especialmente como líder, quédese atento y trate cada problema, hable con la gente, impórtese con los factos para que, diferente de lo que sucedió en la huelga de los camioneros en Brasil, las cosas no lleguen al extremo del caos. En esta zona, el único coste soportable es el de lo que podemos aprender con la situación.

Fuente: Artículo de Everton Gubert, fundador y director de Innovación de Agriness, para su columna “Punto de Partida” en la Revista Feed&Food. Publicado en la edición de julio de 2018.

 

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