La información es clave para el crecimiento de la granja

El día de la porcicultura acostumbramos a hablar mucho sobre los datos zootécnicos, los índices de productividad y los indicadores de desempeño, todo ello es signo claro de que la recolección de datos ya es parte del día a día de las fincas. La pregunta es: ¿Cómo se pueden transformar todos esos datos en información de calidad que contribuya de forma efectiva a identificar problemas y tomar decisiones sobre el negocio?

Vale recordar que la información es un dado con significado, o sea, organizado y procesado para serle útil al ser humano. En las granjas, cifras como las del total de cubriciones, el total de partos y el total de destetados son solamente datos, que al analizarse fuera de contexto no son útiles para tomar decisiones. No obstante, al acceder a estos mismos datos de forma organizada y contextualizada , es posible evaluar con mayor precisión la productividad y su evolución a lo largo del tiempo.

Por consiguiente, cuando se trabaja tomando como base información confiable, el gestor de la finca consigue notar claramente los cuellos de botella de la producción y las oportunidades de mejora. Con ese panorama en mente, se vuelve más fácil para el líder compartir con el equipo los problemas encontrados, involucrando a todos los interesados en la búsqueda de soluciones.

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Creemos que la información correcta, en el momento correcto, para la persona correcta es el factor que promueve el salto cualitativo para lograr una gestión de excelencia, permitiendo que los profesionales de la finca produzcan cada vez más. Por lo tanto, además de creer en el potencial de las personas, es necesario saber recabar, organizar y analizar la información productiva, con el propósito de que cada sector de la granja sea más eficiente, teniendo como meta principal alcanzar el máximo potencial productivo.

Para ello, hay cuatro pasos fundamentales:

1) Utilice la tecnología como herramienta de gestión. Adopte sistemas informatizados para que el registro, almacenamiento y uso de la información sea más confiable, rápido y práctico.
2) Preocúpese con la recolección de los datos. Cree procedimientos de auditoría de lo que está recabando y registrando en su sistema. Recuerde: todo lo que ocurre en la granja debe estar en su sistema. Solamente así será posible una gestión completa y precisa.
3) Cree una agenda de análisis de la información. El uso frecuente de la información lo prepara cada vez más para identificar cambios y oportunidades de mejora.
4) Tome decisiones basadas en la información. A partir del análisis de la información recabada, establezca metas y un plan para la mejora de los resultados de la finca. La gestión de la producción consiste en saber exactamente cuánto puede rendir el establecimiento, para entonces preparar la ruta que lleva a esa meta, utilizando las herramientas de gestión y la información sobre la producción para trazar ese camino.

Mucho más allá de conocimiento y habilidad, ese proceso exige una actitud disciplinada, en otras palabras, es necesario querer mejorar diariamente. En breve notará que la información puede ser la principal materia prima para el crecimiento de la finca. A diferencia de los resultados alcanzados por la genética, la nutrición y la sanidad, por ejemplo, que requieren más tiempo y recursos, los resultados generados por la información dependen mucho más del gestor, de su actitud frente al rendimiento de la granja y de los retos que se presentan. ¡Así que, manos a la obra!

¿Y usted? ¿Ya ha utilizado la información para impulsar la gestión de la granja?

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