Liderazgo por virtudes (por Everton Gubert)

Afortunadamente los años pasan y los conceptos que dictaban las mejores prácticas en el mundo corporativo en el siglo pasado – y que se obstinan en permanecer hasta hoy – van perdiendo fuerza. Sí, nos trajeron hasta aquí, tienen su valor, resolvieron parte de nuestros problemas. Pero en algunos años probablemente conceptos que hoy están a la vanguardia también van a perder fuerza y desaparecer. Es lo normal.

Es justamente por eso que creo más en conocimientos, conceptos y competencias duraderas, que son atemporales, no forman parte de un momento específico del tiempo o de alguna moda pasajera. Los conceptos de moda nos confunden, hacen creer que son una poción mágica para todos los problemas y nos acaban cegando a corto y mediano plazo. Después viene la resaca y la dura realidad de que las cosas no son así.

Entre los conceptos que están perdiendo fuerza y que necesitan cambiar, es la visión que separa al ser humano en dos partes: la profesional y la personal. Debido a esta separación, prácticamente todo el desarrollo del “ser profesional” (especialmente de los líderes) ha quedado concentrado hasta el día de hoy, en el desarrollo de las habilidades y capacidades técnicas. Conceptos, libros, metodologías y capacitaciones fueron surgiendo para desarrollar el aspecto profesional, como si sólo eso determinara el éxito. ¡Pero no es así!

Creo que somos un ser único y que no tenemos como dividirnos cada lunes por la mañana. El famoso cliché “usted necesita saber separar su lado personal del profesional” hace cada vez menos sentido para mí. Somos un ser indivisible, que ejerce diferentes papeles. Para mí tiene más sentido pensar que cada papel está bajo un gran paraguas llamado SER HUMANO ÚNICO E INDIVISIBLE. Desde temprano desempeñamos papeles: hijo, estudiante, marido/esposa, padre, profesional, líder.

Entonces me parece que tiene más sentido que nos desarrollemos como seres humanos antes de desarrollarnos como profesionales. En el mundo profesional esta lógica se invirtió. Buena parte de las capacitaciones están centradas en el desarrollo de las habilidades profesionales. Capacitaciones sobre técnicas de ventas, gestión del tiempo, persuasión, programación neurolingüística, matemática financiera, marketing, planificación estratégica, marketing digital, etc., se centran específicamente en esa dimensión. Pero la mayoría trae técnicas y métodos que no se sostendrán a largo plazo. Recuerdo aún el orgullo de mi querida madre cuando mi hermano se graduó en el curso de mecanografía en la década del 80.

Por todo lo dicho antes, quedé muy feliz de haber conocido este año los conceptos y la visión de Alejandro Havard – un estudioso francés que vive en Rusia desde hace años -, que coinciden con lo que creo sobre el desarrollo de una persona. Lo conocí a través de Paula Basso, una profesional que está trayendo a Brasil el concepto de liderazgo virtuoso. Según las investigaciones y la teoría de Havard, una gran persona y un gran líder es un ser que se centra en su crecimiento y en el desarrollo de sus virtudes.

Entre las numerosas posibles virtudes que un ser puede desarrollar, Havard ha identificado ocho que según él, están presentes en la mayoría de los grandes líderes mundiales: magnanimidad, humildad, autodominio, prudencia, coraje, justicia, fortaleza y saber decir no. La base de un gran líder, según Havard, está compuesta por la magnanimidad y la humildad. También cree que si una persona ha desarrollado estas virtudes, cualquier otro aspecto puede ser desarrollado y potenciado a través de la conciencia que se obtiene desde estas virtudes.

Este conocimiento fue uno de los mayores regalos que recibí este año. No puedo imaginar un gran líder o una persona que hace la diferencia en el mundo no siendo un ser de grandes virtudes. Conozco excelentes profesionales que desempeñan una excelente labor y que tienen su valor. Pero también conozco a grandes líderes que no sólo hacen una excelente labor, pero también impactan positivamente la vida de las personas con quienes conviven y construyen obras que constituyen verdaderos legados para las futuras generaciones.

 

Fuente:
Artículo de Everton Gubert, fundador y director de Innovación de Agriness, para su columna “Punto de Partida” en la Revista Feed&Food. Publicado en la edición de diciembre de 2018.

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