¿Sabe cuánto cuesta un día no productivo en su granja?

En la industria, uno de los principales indicadores de productividad es el nivel de uso de la capacidad instalada – cantidad máxima de unidades que las máquinas de la fábrica son capaces de producir. Cuando se produce un número menor estamos frente a lo que se denomina capacidad ociosa, una situación que las industrias evitan, ya que representa un desperdicio de recursos y una disminución de la rentabilidad.

En la producción de cerdos la capacidad ociosa también representa un problema. La diferencia es que en el lugar de máquinas tenemos cerdas. Saber exactamente cuánto están produciendo y cuánto pueden producir es fundamental para que el productor aumente su ganancia. Para evitar el desperdicio, lo invitamos a analizar con cuidado el índice de Días No Productivos (DNP). Se trata de la suma de los periodos en los que las hembras activas no están en gestación ni en lactación.

El índice de DNP equivale a perjuicio

Desde el punto de vista del negocio, los días no productivos perjudican la producción, ya que durante esos días los animales siguen consumiendo alimento, ocupando espacio y requiriendo mano de obra y productos veterinarios. Todo esto sin dar nada a cambio, lo que significa capacidad ociosa en la granja.

Técnicamente, un alto índice de DNP está relacionado directamente a una o varias de las siguientes situaciones: Intervalo Destete Cubrición (IDC) superior al normal, hembras vacías, repeticiones del celo, abortos, falsa preñez, mortalidad, descarte de hembras, etc. Dichas situaciones influyen en el número de partos por hembra al año (PHA) que, a su vez, impacta directamente el principal indicador de eficiencia reproductiva: el total de lechones destetados por hembra al año (DHA).

El índice de DNP equivale a pérdida

Si son varias las causas para que ocurran días no productivos, es importante conocerlas. Esto se logra a través de información calificada y sistematizada. También hay que cuestionar cuál es la causa que más impacta al negocio. Para responder a esta pregunta evaluaremos una granja productora de lechones de 100 quilos, con 660 hembras que ha alcanzado un promedio de 28,35 destetados por hembra al año (DHA), con una remuneración promedio de $ 1.500,0 por lechón.

Antes de analizar el costo de las causas es necesario convertir el índice DNP a lechones destetados. Para ello, basta dividir el DHA entre 365 días y se obtendrá el número de lechones que una reproductora activa produce cada día. En este ejemplo, la división de 28,35 entre 365 resulta en 0,078 de lechón. Si cada lechón genera $ 1.500, resulta fácil concluir que el costo de cada día no productivo es de $ 117,0 (0,078 X $ 1.500,0). ¡Ese es el monto que deja de ingresar a la caja de la granja por cada DNP!

productividad
Una vez que tengamos esa información podremos identificar los verdaderos desperdicios. Por consiguiente, al observar los índices zootécnicos de la granja es importante identificar cuál fue el tipo de situación que generó mayor cantidad de días no productivos – abortos, repetición del celo, descarte de gestantes, etc. A partir de esa constatación, el gestor podrá evaluar qué acciones de mejora llevarán a una mayor facturación.

En la práctica

El DNP nos ayuda también a medir el impacto de los eventos zootécnicos que lo generaron. Por ejemplo: en la granja citada anteriormente, ¿cuál es el impacto de la repetición del celo de 42 días? Para encontrar la respuesta, basta multiplicar los 42 días por $ 117,0 (costo de cada DNP). Listo, ahora usted sabe que solo esa situación le restará $ 4.914,0 a la facturación de la granja, además del costo que representa mantener a ese animal en el plantel sin que esté produciendo.

El impacto económico de cada situación a partir de la que se deja de facturar con un DNP, es una buena orientación para elaborar un plan de acción centrado en reducir los días no productivos. Para decidir cómo ejecutarlo, es necesario evaluar el costo de las medidas de mejora para aumentar la rentabilidad, ya que si una determinada medida requiere más inversión que otra, será la diferencia entre el costo del DNP y el costo de la mejora que permitirá evaluar si esa medida debe priorizarse. ¡Por lo tanto, manos a la obra!

¿Y usted, mantiene un control riguroso de los DNPs de su granja? ¡Cuéntenos al respecto en los comentarios!

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